Una jueza federal obligó este miércoles a la Administración Trump a reanudar la asistencia legal de los menores indocumentados que llegan solos a la frontera. El fallo anula temporalmente la orden del Gobierno del 21 de marzo, que canceló la financiación del programa y obligaba a unos 26.000 niños a defenderse solos ante los tribunales de inmigración para solicitar asilo, a pesar de que muchos no entienden el inglés e incluso los hay tan pequeños que aún no saben hablar.