El regreso de Shakira a México ha superado todas las expectativas. Tras un comienzo de gira accidentado, que incluyó cancelaciones por problemas técnicos en Santiago de Chile y Medellín y una reprogramación en Lima por un malestar estomacal que la llevó al hospital, la barranquillera encontró en el público mexicano el empuje suficiente para cambiar la inercia de su tour latinoamericano: a los cuatro recitales en Monterrey y Guadalajara siguieron los conciertos de récord en el Estadio GNP de Ciudad de México, donde la noche del domingo se convertirá en la primera artista en sumar siete presentaciones consecutivas en el foro con capacidad para 65.000 espectadores.