Una nueva controversia sacudió al Gobierno del presidente Gustavo Petro luego de que el mandatario cuestionara públicamente al ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, por los resultados de una subasta energética que priorizó proyectos térmicos a gas para el periodo 2029-2030.
La discusión comenzó tras la divulgación de los resultados de la subasta del Cargo por Confiabilidad, mecanismo que busca garantizar el abastecimiento eléctrico del país en épocas de sequía. Según las cifras conocidas, fueron asignados cerca de 4.069 megavatios de nueva capacidad energética, de los cuales más de 2.276 MW corresponden a plantas térmicas a gas, mientras que los proyectos solares y eólicos sumaron cerca de 1.793 MW.
A través de su cuenta en X, el presidente Petro calificó el resultado como una “alta traición” al programa de Gobierno y aseguró que este tipo de proyectos contradicen la apuesta de su administración por la transición hacia energías limpias.
“Eso es una traición al progresismo colombiano, a la vida y a la humanidad. El ministro de Energía debe responder por esta afrenta”, escribió el mandatario, quien además cuestionó la posibilidad de una nueva planta gasificadora en una zona relacionada con la denominada “línea negra”, territorio protegido por el Gobierno.
Tras las declaraciones del presidente, el ministro Edwin Palma respondió públicamente y defendió los resultados de la subasta. El funcionario aseguró que asumía la responsabilidad política del proceso, aunque aclaró que el Ministerio no aprueba ni autoriza proyectos específicos de generación a gas.
“Yo respondo políticamente por la subasta y sus resultados”, manifestó Palma, quien además señaló que el proceso busca garantizar la seguridad energética del país para los próximos años y evitar riesgos de desabastecimiento frente a fenómenos climáticos como El Niño.
El ministro también sostuvo que parte de la información difundida en redes sociales era “inexacta, imprecisa y antitécnica”. Según explicó, aunque uno de los proyectos térmicos podría expandirse hasta 2.200 MW, en esta etapa solo fueron asignados 288 MW.
En medio de la polémica también intervino el embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, quien pidió explicaciones sobre la subasta y habló de una supuesta “traición” al proyecto progresista, lo que generó un nuevo cruce de mensajes entre funcionarios del Gobierno.
La controversia volvió a abrir el debate sobre el futuro de la transición energética en Colombia y el equilibrio entre las energías renovables y las fuentes térmicas necesarias para garantizar el suministro eléctrico del país.
#POLÍTICA El presidente Gustavo Petro (@petrogustavo) denunció que alguien dentro del gobierno recibió dinero para hacer «una termoeléctrica a gas en el corazón del mundo». Calificó el hecho como una «traición a la humanidad», respondiendo al ministro de Minas, Edwin Palma, quien… pic.twitter.com/5YlB6w6FKh
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) May 25, 2026

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