El clamor “el canal es de Panamá” se ha extendido con fuerza por este país centroamericano desde el 21 de diciembre, cuando Donald Trump comenzó con las amenazas de tomarse arrebatarle el control del paso si no baja los precios a barcos estadounidenses para pasar por él. El presidente electo de Estados Unidos (EE UU) ha logrado unir a una población fragmentada por discusiones políticas internas en una proclama de reivindicación patriótica homogénea, justo cuando se conmemoran 25 años de la recuperación de la vía a manos panameñas.