La fantasía del grupo de indie pop La Casa Azul comenzó a finales de los 90, cuando un joven Guille Milkyway le entregó una maqueta al locutor español Juan de Pablos, que la reprodujo en la radio pública del país. La idea de Milkyway (Barcelona, 50 años) era que su grupo fuera ficticio, una creación escondida tras el color de un dibujo animado, como hicieron The Archies en los 60. Esa dinámica daría un giro rotundo años después, cuando el cantante comenzaba a subir a los escenarios acompañado de músicos profesionales. Ya no estaba solo. Sus canciones suman ahora más de 600.000 oyentes mensuales en Spotify, y en el horizonte vislumbra con nervios su actuación en Ciudad de México, donde se subirá a la tarima del festival Sonorama el próximo 26 de abril.