
La semana pasada, diferentes medios de comunicación estadounidenses como The New York Times revelaron que las fiscalías de Brooklyn y Manhattan, sumadas a la DEA, estarían investigando posibles nexos del presidente Gustavo Petro con el narcotráfico.
Según un artículo de El Tiempo, el mismo día que eso salió a la luz, el pasado viernes, se reportó que la DEA había declarado al mandatario colombiano un “blanco prioritario” por su posible rol en este negocio.
Según documentos de esa agencia analizados por ese diario, esa categoría se reserva para individuos que podrían tener un “impacto significativo” en el tráfico de drogas.
Además, las fuentes sostienen que el nombre de Petro apareció en el curso de otras investigaciones a partir de testimonios de informantes; algunos de ellos narcotraficantes capturados. De allí vendría el interés en ahondar en su posible rol.
Los registros de la DEA indicarían que su nombre ha aparecido en diferentes pesquisas desde, por lo menos, 2022. Una de las líneas va por el ingreso de dineros del narcotráfico a su campaña, un caso relacionado con el que su hijo Nicolás Petro tiene en Fiscalía.
Dos, el soborno que le habrían pedido miembros del Gobierno a capos en la cárcel de La Picota para no ser extraditados. Tres, sus presuntos nexos con miembros del cartel de Sinaloa y el Cartel de los Soles en Venezuela.
Cuatro, si su política de “paz total”, promovida por el candidato de la continuidad, Iván Cepeda, pudo haberse utilizado para beneficiar a grandes capos que habrían aportado recursos a su campaña.
Cinco, habría versiones sobre el supuesto uso de estructuras estatales para facilitar el envío de drogas desde puertos colombianos.
Las diferentes fuentes dejan claro que las investigaciones están en etapa preliminar, por lo que todavía no se sabe si conducirán a la presentación de cargos.
Incluso, personas familiarizadas con el caso habrían señalado que no está claro si los fiscales han logrado vincular directamente al presidente de Colombia con algún delito.
Estas mismas recuerdan que ser objeto de una investigación no implica que exista una acusación formal. Además de eso, El Tiempo muestra otros detalles relevantes.
Generalmente, este tipo de noticias solo se conocen cuando ya existe un “indictment” o encausamiento formal, y luego de que las autoridades acudan a un gran jurado para solicitar su autorización.
Más aún en los casos de narcotráfico, cuyo sigilo es clave. Por ende, que una investigación contra Petro fuera revelada por los medios de comunicación ha despertado interrogantes.
Si bien la administración Trump ha negado la investigación y las fiscalías de Brooklyn y Manhattan son independientes, también es posible que se esté intentando mandar un mensaje para la campaña presidencial colombiana.
Aunque las tensiones entre los mandatarios hayan disminuido, Petro sigue en la lista Clinton, donde al fin y al cabo fue Trump quien lo incluyó, precisamente, alegando posibles vínculos con el narcotráfico. Estas acusaciones han venido del mandatario estadounidense varias veces.
Washington, además, reiteró a Petro que espera un proceso electoral libre y transparente, así como la no intervención en los comicios por parte de Petro.
Y rara vez hay un día en el que Petro no haga algún tipo de referencia al proceso electoral o a los candidatos presidenciales a través de sus redes sociales.
Ahora bien, el gobierno Trump también ha usado su poder judicial para señalar a sus opositores: James Comey, exdirector del FBI, y Jerome Powell, actual jefe de la Reserva Federal.
Ambos fueron descartados por la justicia por falta de pruebas. Sin embargo, las acusaciones contra Petro vendrían desde diferentes fuentes.
El jefe de Estado colombiano ha negado todas esas acusaciones: ha dicho que nunca ha hablado con narcos y que durante sus campañas dio instrucciones claras de no recibirles dinero. También ha dicho que estas acusaciones vienen impulsadas por sectores de “la extrema derecha” en Colombia.
La embajada de Colombia en Washington, en cabeza de Daniel García-Peña, ha desestimado los reportes al decir que son versiones “no verificadas” con insinuaciones que “no tienen base legal ni fáctica”.
Si la investigación contra Petro avanza, podría conducir a cargos y a un eventual pedido de extradición. Sin ser excluyente, también puede ser un mensaje que Trump esté enviando para evitar la participación de Petro en el proceso electoral.
Bloque de preguntas y respuestas








English (US) ·
Spanish (CO) ·