La clausura de los cines a pie de calle es el nuevo animal cultural en peligro de extinción. El Prince Charles Cinema de Londres, fundado en 1962 en el Leicester Palace —en el West End londinense—, representa el nuevo foco de alerta para cinéfilos y profesionales de la industria ante una posible desaparición. La razón es la falta de acuerdo en la negociación entre la empresa que explota la actividad y el actual dueño del edificio: el billonario Asif Aziz, CEO de Criterion Capital y también propietario del espacio Trocadero en la misma ciudad.