La presencia de la CIA y la presión sobre los políticos corruptos abren un nuevo bache en la relación bilateral

hace 8 horas 2

Con la polvareda levantada por la muerte de dos agentes de la CIA en México todavía humeante, una nueva polémica abre otro frente en la relación bilateral. A poco más de un mes de las cruciales negociaciones para renovar el Tratado de Libre Comercio (TMEC), México y Estados Unidos atraviesan un bache que amenaza con ser largo y profundo. La disputa sobre qué estaban haciendo exactamente los dos agentes de la CIA, muertos en un accidente en las montañas de Chihuahua el 19 de abril, ha precipitado este lunes la renuncia del fiscal del Estado norteño. Pero mientras la presidenta, Claudia Sheinbaum, presionaba para esclarecer lo ocurrido, el embajador estadounidense lanzaba unas duras declaraciones el viernes de la semana pasada. Desde la simbólica tierra de Sinaloa, Robert Johnson exigió “certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción” para las inversiones estadounidenses. Y cerró su intervención diciendo: “Es probable que pronto veamos acciones significativas en esta materia. Estén atentos”.

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