
Falta apenas un mes para que se celebre, en Nueva York, el juicio contra Sean Combs —el músico conocido como Puff Daddy o Diddy—, que hasta ahora estaba acusado de tres cargos: tráfico sexual, asociación ilícita y transporte para ejercer la prostitución. Pero este viernes, la situación se ha complicado, más si cabe, para el rapero y empresario. La fiscalía le ha añadido otros dos cargos más, y también ha anunciado que esperar que haya cuatro personas que testifiquen en su contra el próximo 5 de mayo.