Al hablar de la edad de oro del cine de acción de Hollywood, inadvertidamente uno podría citar la mitad o más de los títulos que componen la filmografía de John McTiernan (Albany, Nueva York, EE UU, 74 años). Solo en el último lustro de los ochenta, el director rodó seguidos tres clásicos: Depredador (1987), Jungla de cristal (1988) y La caza del Octubre Rojo (1990). Tras recibir un homenaje en París a cargo de la Cinemateca Francesa, McTiernan ha visitado España para recoger el premio honorífico con que le ha distinguido este año el festival de cine fantástico Sombra. El veterano cineasta agradece los sucesivos reconocimientos a su carrera, pero, precisa a ICON, no la da por terminada. Como reveló en los coloquios organizados por el festival, más de veinte años después de su última película, tiene encaminado su regreso, del que aún no quiere contar nada. “Soy un poco supersticioso para hablar de películas hasta que no las estoy rodando. Hubo un par de proyectos financiados independientemente que parecía que saldrían, y al final no. Así que voy a esperar”.