Ricardo Gareca, el técnico de la selección chilena, última en la clasificación a la Copa del Mundo a falta de cuatro fechas, no sólo quiere terminar este proceso, sino luego iniciar el próximo. Tras el opaco empate sin goles ante Ecuador en el Estadio Nacional, donde 38 mil personas cantaron pidiendo su salida, dejó en claro que no renunciará, dejando su continuidad en manos de la directiva de la Federación, que no tiene dinero para terminar con su contrato.