En un esfuerzo sin precedentes por transformar la atmósfera del fútbol profesional en Colombia, el próximo enfrentamiento entre Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín contará con un componente humano muy especial: 30 madres de los propios barristas se integrarán al equipo de logística y seguridad.
Esta estrategia, diseñada por la Alcaldía de Medellín en conjunto con la Policía Nacional, busca que la figura materna sirva como un símbolo de respeto y autorregulación dentro del Estadio Atanasio Girardot.
Las mujeres estarán distribuidas estratégicamente en las zonas bajas y laterales de las tribunas. Su labor principal será:
- Acompañar el ingreso de los seguidores a las graderías.
- Facilitar el diálogo y la organización interna para evitar roces.
- Portar distintivos oficiales que las acrediten como gestoras de paz durante el evento.
- La intención de las autoridades es que su presencia suavice la tensión habitual de estos encuentros, promoviendo una interacción más amable entre los asistentes y los cuerpos de seguridad.
Aunque el protagonismo lo tienen las madres, el operativo de seguridad no bajará la guardia. El plan contempla:
- 900 efectivos policiales custodiando tres anillos de seguridad.
- Unidades especializadas en puntos críticos de la ciudad y el sistema Metro.
- Gestores de convivencia adicionales para mediación en conflictos menores.
«Estas acciones son el resultado de un trabajo coordinado para que el fútbol sea una fiesta y no un escenario de conflicto», afirmó Sebastián Acosta Moncada, subsecretario Operativo de la ciudad.
Como gesto de buena voluntad previo al pitazo inicial, miembros de las barras Rexixtenxia Norte y Los del Sur dejaron de lado sus rivalidades para pintar un mural conjunto en la cancha Marte 1. Este acto simbólico, sumado a la participación de las madres, refuerza la apuesta de Medellín por un fútbol en convivencia donde la pasión no supere al respeto por la vida.

hace 3 semanas
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