
Si las fotografías sonaran, en la que Edith Sánchez lleva resguardada en una bolsita de plástico se escucharían Las Mañanitas versión Luis Miguel. Fechada el 16 de septiembre de 1994, El Sol de México la abraza mientras ella mira a la cámara. Le están tomando la única imagen que conserva junto al que fue su jefe durante más de 25 años. “Me estaba cantando porque era mi cumpleaños, me hicieron una fiesta con mariachis y todo”, relata tímida esta mujer, ahora de 69 años, superviviente de dos cánceres, enferma de artrosis y diabetes, que lucha por recibir del cantante el finiquito por décadas trabajadas “de día y de noche”. “Yo nunca tuve vacaciones, nunca tuve nada, siempre estuve con él y para él”, cuenta. Lleva en esa pelea desde 2017, pero habla ahora, en exclusiva con EL PAÍS, porque fue la asistente personal del artista más famoso de Latinoamérica y sobrevive gracias a lo que le prestan su familia y amigos: “Yo lo que pido es una liquidación justa porque no puedo seguir así”.



hace 12 horas
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