Un ministro presbiteriano se queda sin recursos para vivir, tras la Gran Ruptura de la Iglesia de Escocia de 1843, y acepta el encargo de un terrateniente para ir a desalojar al único habitante de una isla al norte de las Shetland. La mujer del ministro, Mary, se queda en casa de su hermana. Mary no es joven, tiene dientes postizos. En su viaje, el presbítero porta un magnético retrato de Mary. Se producen encuentros y accidentes.
