
La historia se repitió. Colombia, con el corazón en la mano y el sudor de la batalla impregnado en la camiseta, estuvo a segundos de sacar un empate dorado en Brasil, pero un golpe de infortunio en el tiempo de adición sepultó su sueño. Vinicius Júnior, con un remate que se desvió en Jéfferson Lerma, sentenció el 2-1 y dejó al equipo colombiano con las manos vacías.
El inicio fue tormentoso. Apenas a los cinco minutos, una imprudencia de Daniel Muñoz sobre Vinicius terminó en penalti. Raphinha no falló desde los once metros y con frialdad abrió el marcador para Brasil. Fue un golpe temprano, un balde de agua helada que obligó a Colombia a reaccionar.
Durante más de media hora, la tricolor deambuló entre la confusión y la asfixiante presión de los locales. Brasil impuso condiciones, mientras Colombia intentaba encontrar una vía para salir del ahogo. Y cuando parecía que el primer tiempo terminaría con un solo dueño, apareció el de siempre: Luis Díaz, el hombre que no le teme a Brasil.
A los 41 minutos, una presión alta forzó un error en la salida de los brasileños. El balón llegó a James Rodríguez, el cerebro del equipo, quien con la magia intacta filtró un pase quirúrgico. Díaz controló, enganchó y con la frialdad de un depredador fusiló a Alisson Becker. Golazo. Otra vez Lucho contra Brasil, otra vez su grito rebelde en un escenario hostil. Cuatro de sus 17 goles con la Selección han sido ante la Verdeamarela, confirmando que su fútbol brilla aún más contra los gigantes.
El segundo tiempo se convirtió en una lucha encarnizada. Camilo Vargas fue un muro, Dávinson Sánchez un titán en la zaga. Brasil empujó con todo, pero el arquero y el defensor colombiano se erigieron como héroes, ahogando una y otra vez el grito de gol de los locales. Y cuando Colombia se animó a soñar con más, el VAR apagó la ilusión. Un gol anulado por una discutible falta sobre el arquero brasileño dejó el marcador en suspenso.
El partido se detuvo momentáneamente cuando un fuerte choque de cabezas entre Dávinson Sánchez y Alisson obligó a ambos a abandonar el campo. Con el ritmo cortado y 10 minutos de adición en el horizonte, Colombia resistió con lo que tenía, aferrándose al empate como un tesoro.
Pero el destino tenía otro plan. En el epílogo del partido, Vinicius sacó un remate que rebotó en Lerma y descolocó a Vargas. Un golpe cruel, un final desgarrador. Brasil celebró, Colombia quedó tendida en la cancha con la frustración de haberlo dejado todo y quedarse sin premio.
Sin embargo, habrá que esperar qué sucede con el reclamo que haga Colombia sobre los 7 cambios que hizo Brasil en el partido cuando únicamente se permiten 5 por reglamento.
El resultado deja a la Tricolor con 6 puntos de distancia respecto a la clasificación directa al Mundial. Un triunfo el martes ante Paraguay en Barranquilla (7:00 p.m.) la acercaría a solo tres unidades del gran objetivo. La ilusión sigue intacta, la batalla continúa. El sueño de volver al Mundial sigue vivo, y el país estará ahí para empujar a la Selección hasta la meta.
Reviva aquí el minuto a minuto de este partido: