El boliviano está obligado a la resiliencia. Después de aguantar más de 50 días de bloqueo de carreteras como medida de presión para pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, ahora le toca hacer filas de hasta cuatro horas para conseguir combustible. La Cámara de Transporte de Carga Pesada ha denunciado que el 70% de sus vehículos se encuentra haciendo cola para cargar diésel. Las terminales de buses han tenido que reducir sus salidas. El Gobierno culpa a la paralización de los pasados días. Asegura estar haciendo “todos los esfuerzos humanamente posibles” para normalizar el abastecimiento y, para aliviar la demanda, promulgó este miércoles un decreto que permite a empresas privadas importar y vender combustible a precio de mercado.

hace 3 horas
1







English (US) ·
Spanish (CO) ·