América y la máquina del miedo

hace 5 días 6

Hay una llamada que resume este tiempo. No viene de una cárcel, ni de una frontera, ni de un cuarto oscuro donde alguien vigila un mapa. Viene de un número cualquiera. Una madre contesta y escucha la voz de su hijo. La voz se quiebra. Respira como él. Suplica como él. Dice que lo tienen retenido, que no avise a nadie, que pague ya.

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